Regreso de Egipto y vida en Nazaret: el “cumplimiento” más difícil de ubicar (Mt 2,19–23)
Mateo cierra sus relatos de infancia con un movimiento de retorno. El peligro inmediato pasa, pero no desaparece la fragilidad: la familia vuelve, cambia de plan, se asienta en un lugar periférico. Y, como siempre, Mateo interpreta esos desplazamientos con Escritura. Sin embargo, aquí aparece una de las frases más debatidas de todo el prólogo: “Será llamado nazareno” (Mt 2,23).
1) “Murió Herodes”: el villano sale de escena, el problema no
Mateo informa la muerte de Herodes (Mt 2,19). No hay épica: simplemente muere. Y eso ya es una teología sobria: los poderes que parecen enormes, pasan. La historia de Dios continúa.
Pero la amenaza no se evapora. El ángel aparece otra vez en sueños y ordena a José volver a Israel (Mt 2,20). Los sueños siguen funcionando como brújula: el plan de Dios avanza sin ruido.
2) “Temía ir allí”: prudencia humana y guía divina
José vuelve, pero al enterarse de que Arquelao reina en Judea, teme quedarse (Mt 2,22). Mateo muestra a José tomando decisiones prudentes. No es un robot místico. Y nuevamente, “advertido en sueños”, se retira a Galilea.
Este juego entre prudencia humana y guía divina le da al relato un realismo interesante: Dios conduce, pero la familia también evalúa riesgos.
3) Nazaret: periferia, anonimato y una identidad inesperada
Mateo concluye: “Fue a vivir a una ciudad llamada Nazaret” (Mt 2,23). Para el imaginario posterior, “Nazaret” suena central. Para la época, era más bien periferia.
En términos teológicos, el movimiento es coherente con el tono mateano y lucano por caminos distintos: el Mesías no se instala en la capital, sino en lo pequeño. Nace en un contexto humilde y crece en un lugar sin prestigio.
4) “Para que se cumpliera… será llamado nazareno”: ¿dónde está eso en el AT?
Aquí está el problema: Mateo dice “para que se cumpliera lo dicho por los profetas: ‘será llamado nazareno’” (Mt 2,23). Y el lector atento busca una cita literal… y no la encuentra.
¿Qué está haciendo Mateo?
La exégesis ofrece varias explicaciones (no todas igual de convincentes, pero vale presentarlas con honestidad). Lo importante es ver el patrón: Mateo no siempre cita “un versículo exacto”; a veces resume un tema profético.
a) “Nazareno” como resumen de un motivo: el Mesías despreciado
Una línea de interpretación sugiere que “nazareno” funciona como etiqueta de origen (“de Nazaret”), y que Mateo lo vincula a un motivo amplio de los profetas: el elegido de Dios que será despreciado, sin apariencia de grandeza. En esa lectura, Mateo no estaría citando una frase concreta, sino condensando una idea profética: el Mesías no será “obvio” ni socialmente prestigioso.
b) Juego con palabras: netzer (“retoño”) en Isaías
Otra propuesta famosa conecta “Nazaret/nazareno” con netzer (נֵצֶר), “retoño” o “brote”, en Isaías 11,1 (“saldrá un brote del tronco de Jesé…”). La semejanza sonora pudo haber permitido una asociación homilética antigua (más que filológica moderna). No es una demostración matemática, pero sí encaja con el gusto mateano por leer la identidad mesiánica con Isaías.
c) El “nazir” (nazareo) como consagrado: una confusión frecuente
A veces se intenta vincular “nazareno” con “nazireo” (nazir), la figura consagrada (como Sansón) de Números 6. Pero aquí la mayoría de los exegetas suelen ser más cautos: nazareno (de Nazaret) y nazireo (consagrado) no son lo mismo, y además Jesús no vive como nazireo estricto (por ejemplo, no evita el vino y toca a los cadáveres). Esta línea suele considerarse menos sólida.
d) “Lo dicho por los profetas” (plural): pista de que no es una cita literal
Mateo dice “por los profetas” en plural (Mt 2,23). Ese plural suele leerse como indicio de que está apelando a un conjunto de voces proféticas, no a un versículo único. Es decir: está haciendo un “cumplimiento temático”.
5) ¿Qué significa, entonces, “cumplimiento” en Mateo?
Este es un buen lugar para fijar una regla sencilla para el lector:
En Mateo, “cumplir” no siempre significa “esto estaba predicho con precisión y ahora se cumple como en una profecía de calendario”. A veces significa:
* Jesús recapitula un patrón bíblico (Israel, Éxodo, sufrimiento, humildad);
* Jesús encarna el sentido profundo que las Escrituras venían insinuando;
* o Jesús permite releer textos antiguos como “figuras” de lo que ahora se revela plenamente.
Mateo no está escribiendo como un profesor moderno de citas; está escribiendo como un judío del siglo I que ve a Jesús como clave de lectura de la Escritura.
6) Cierre narrativo: una infancia con dirección
Mateo termina su prólogo sin más escenas. No hay Templo a los 12 años, no hay cánticos largos. Todo se resuelve con movimientos y con citas: genealogía, José, sueños, magos, persecución, Egipto, retorno, Nazaret.
El resultado es claro: para Mateo, la identidad de Jesús está enmarcada por dos ejes:
* Jesús como Israel recapitulado / nuevo Moisés,
* y Jesús como Mesías davídico que aparece bajo el signo de la humildad y del conflicto.
Exégesis vs. Homilía dominical
En la homilía, este pasaje suele presentarse como simple cierre de la infancia: “vuelven, se establecen en Nazaret y listo”. Y muchas veces la frase “será llamado nazareno” se repite sin explicar demasiado.
La exégesis ayuda a no tropezar:
* muestra que aquí Mateo hace un “cumplimiento” no literal, sino temático;
* propone hipótesis plausibles (Mesías despreciado; netzer de Isaías), y descarta conexiones menos sólidas (nazireo) si no encajan;
* enseña una regla útil: en Mateo, el cumplimiento suele ser relectura bíblica, no profecía tipo calendario.
La homilía consuela y edifica; la exégesis evita lecturas ingenuas y permite admirar el talento teológico de Mateo.
Bibliografía
Sobre Mt 2,19–23 y el enigma de “será llamado nazareno”, son muy útiles Raymond E. Brown, The Birth of the Messiah, y los comentarios de Ulrich Luz y Dale C. Allison. Para la hipótesis netzer (Is 11,1) y la lectura temática del “cumplimiento” en Mateo, estos autores ofrecen discusiones equilibradas.
Próximamente… (Parte 17)
Con Mateo 2 se cierran los relatos de infancia. A partir de aquí, se abre una parte de síntesis (muy útil para el lector):
Parte 17 — Cómo no mezclar Lucas y Mateo: línea de tiempo mínima, diferencias clave y por qué la liturgia los “fusiona”.
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