domingo, 14 de diciembre de 2025

¿CUÁNDO FUE LA ÚLTIMA CENA DE JESÚS?

 ¿Esa cena realmente tuvo lugar un jueves? Mientras que, para nosotros el día comienza a la medianoche, es decir, a la hora cero; para los judíos el día comienza la tarde anterior, alrededor de las 17 hs. Es decir, el lunes comienza el domingo a la tarde, el martes comienza el lunes a la tarde, y así sucesivamente.

Según san Juan, el año en que murió Jesús la Pascua cayó en sábado (Jn 19,31); por lo tanto, había que comer el cordero pascual la tarde anterior, el viernes. Pero Jesús iba a estar muerto ese viernes a las 15 hs, no llegaría a cenar con sus discípulos y la adelantó para el jueves. Por eso Juan dice que Jesús celebró la última cena “antes de la fiesta de la Pascua” (Jn 13,1), el jueves por la noche. De ahí que también los cristianos celebremos el jueves como día de la última cena.

Sin embargo, los otros tres Evangelios, aunque coinciden con Juan en que Jesús murió un viernes a las 15 hs (Mt 27, 62; Mc 15, 42; Lc 23, 54), afirman que Jesús no adelantó la cena, sino que cenó el mismo día de Pascua. Mateo y Marcos dicen que cenaron “el primer día de los ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascuaI” (Mt 26, 17; Mc 14, 12). Los “ázimos” era el primero de los siete días que duraba la pascua y, por lo tanto, el viernes a la noche. Lucas, más explícito, aclara que Jesús se sentó a cenar en “la fiesta de los ázimos, llamada Pascua” (Lc 22, 1.7.14). O sea que mientras para Juan, la última cena fue antes de la Pascua (el jueves), para los sinópticos fue el mismo día de Pascua (el viernes). ¿Cuál de las dos versiones sería la verdadera?

En tiempos de Jesús estaban en vigencia dos calendarios. El solar (más antiguo) en los estratos más populares, y en el que la fiesta de Pascua caía siempre en miércoles (martes a la noche). Y el lunar, utilizado por el sacerdocio oficial y las clases más elevadas, en el que la fiesta de Pascua podía caer cualquier día de la semana. El año de la muerte de Jesús, la Pascua cayó en sábado, y no en miércoles. Si Jesús celebró la última cena según el calendario más antiguo (martes por la noche), entonces desaparecen las contradicciones de que Jesús celebró la cena “el mismo día de Pascua”, ya que se refieren al calendario antiguo, mientras que cuando san Juan dice que cenó “antes de la Pascua”, alude el calendario oficial.

Si Jesús celebró su última cena el martes por la noche, y que esa misma noche fue apresado por las autoridades, se solucionan también otras dificultades. Una de ellas es todos los sucesos vividos por Jesús en tan pocas horas. Porque si, como tradicionalmente pensamos, la última cena fue el jueves y la crucifixión el viernes, tenemos apenas 15 horas para colocar todos los acontecimientos de la pasión de Jesús.

Jesús es arrestado en el Getsemaní, fue llevado a casa de Anás, para el primer interrogatorio (Jn 18,12), lo conducen a casa de Caifás (Jn 18,14), allí esperaron a que reuniera el Sanedrín, el tribunal supremo de justicia de los judíos (Mc 14,53). Luego, durante la sesión intentaron conseguir testigos falsos para acusar a Jesús, lo cual se complicó porque los que encontraban no se ponían de acuerdo (Mc 14,55-59). Acto seguido lo humillaron con golpes, escupitajos y burlas (Mc 14,65) y finalmente al amanecer se reunió por segunda vez el Sanedrín con sus 71 miembros (Mc 15,1) y decidieron condenarlo a muerte.

Luego del proceso religioso, llevaron a Jesús ante Pilato, el gobernador civil (Lc 23,1) donde le presentaron las acusaciones. Siguió un interrogatorio secreto a Jesús, la declaración de inocencia de Pilato, junto con nuevas y repetidas acusaciones por parte de los judíos. Pilato, para desentenderse del acusado, al que juzgaba inocente, decidió remitirlo a Herodes Antipas (Lc 23,7). Este encuentro debió llevar mucho tiempo, pues el Evangelio afirma que Herodes le hizo muchas preguntas (Lc 23,9). Finalmente lo devolvió otra vez a Pilato (Lc 23,11).

Luego de conversar otra vez con Jesús, decide someter a la opinión popular la liberación de Barrabás o de Jesús, Pilato acepta soltar a Barrabás (Mt 27,11-25). Siguió el rito de la flagelación, la coronación de espinas, los últimos intentos de Pilato de liberar a Jesús, y finalmente la sentencia y la lenta caminata hasta el calvario (Mt 27,27-31). ¿Y todo esto sucedió entre la noche del jueves y el mediodía del viernes?

Resulta imposible colocar en tan breve tiempo todos estos sucesos. En cambio, con la nueva fecha de la última cena, todo se distribuye mucho mejor de la siguiente manera:

Martes: por la noche Jesús celebra la Pascua. Va al monte de los Olivos a orar, es apresado y llevado ante el sumo sacerdote.

Miércoles: por la mañana, fue la primera sesión del Sanedrín, que escucha a los testigos. Esa noche, Jesús la pasa en la cárcel de los judíos.

Jueves: por la mañana, delibera por segunda vez el Sanedrín y condena a muerte a Jesús. Inmediatamente es llevado ante Pilato, quien lo interroga y lo envía a Herodes. Esa noche, Jesús la pasa en la cárcel de los romanos.

Viernes: por la mañana Pilato recibe por segunda vez a Jesús. Lo hace flagelar, lo corona de espinas, pronuncia la sentencia, y lo manda a crucificar. A las 15 hs, muere en la cruz.

Otros detalles quedan más claros si afirmamos que la última cena tuvo lugar el martes, y que Jesús murió el viernes: los Evangelios narran paso a paso los últimos días de Jesús hasta el martes por la noche. Pero del miércoles y jueves no dicen nada, haciendo suponer que Jesús seguramente habría pasado esos días en privado con sus apóstoles. Ahora vemos que estuvo en la cárcel, como parte de su pasión.

Esta hipótesis se fundamenta también en el testimonio de la Iglesia primitiva, acerca de la última cena. En una obra del siglo III, llamado Didascalia de los Apóstoles, dice: “Después de haber comido la Pascua el martes por la tarde, nosotros (los apóstoles) fuimos al monte de los Olivos, y por la noche apresaron al Señor. Al día siguiente, que es el miércoles, permaneció custodiado en la casa del sumo sacerdote” (5, 14).

La Iglesia, siguiendo al Evangelio de san Juan, siempre recordó como día de la última cena el Jueves Santo. Con la nueva hipótesis del martes, ¿se debería cambiar la liturgia de la Semana Santa? Para nada. La liturgia, en la Iglesia, tiene una finalidad pedagógica, no histórica. Como celebramos el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, sabiendo que esa fecha no es históricamente cierta, podemos seguir celebrando la última cena el jueves, pues de lo que se trata es de obtener un fruto espiritual.

Sí debemos tener en cuenta que la pasión de Cristo fue mucho más larga de lo que regularmente creemos. No duró algunas horas sino varios días, confirmando que su muerte no fue el desenlace abrupto de una muchedumbre exaltada que en un momento decidió su fin, sino la resolución premeditada y consentida de las autoridades judías, romanas y el pueblo entero.

Ahora vemos la que la pasión de Cristo se nos presenta mucho más dramática y dolorosa de lo que estábamos acostumbrados a rememorar. Sin embargo, se hace más clara la inexorable voluntad del Jesucristo, de seguir hasta el fin, pese a todo lo que padeció. Jesús no fue fiel por unas pocas horas, sino todo el tiempo que duró su pasión. Igualmente, si seguimos al Señor debemos ser fieles todo el tiempo que dure la lucha que la vida nos ponga delante.

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